Su largo cabello negro azabache que caía por su espalda había sido una característica suya desde que cualquiera podía recordarlo. Era grueso y brillante, y era lo primero que la gente notaba cada vez que lo veía.
Muchos pensaban que era genial, y otros asumían que era una chica desde atrás, pero a él no le importaba. De hecho, siempre había sido parte de su identidad.
Pero un día, de la nada, les dijo a sus padres que quería cortarlo todo. No solo unos centímetros, ni un recorte—todo.
Le preguntaron si estaba seguro. Asintió sin mostrar duda alguna.
Todos en la peluquería guardaron silencio al ver caer los primeros mechones largos de cabello al suelo. Poco a poco, la transformación fue tomando forma centímetro a centímetro.
Su largo cabello oscuro, que antes enmarcaba su rostro, fue eliminado, revelando una apariencia completamente nueva: corta, limpia y con presencia.
En el momento en que se miró en el espejo, incluso él se sorprendió. Sus rasgos eran más prominentes, sus ojos parecían más grandes, y sonreía de una manera en la que nunca lo había hecho antes.
Amigos y familiares se quedaron boquiabiertos. Al principio, muchos ni siquiera lo reconocieron. Sin embargo, todos coincidieron en que se veía increíble.
No fue solo un corte de cabello. Fue un momento de seguridad en sí mismo, transformación y el comienzo de una nueva etapa de su vida.
Y él estaba completamente al mando.
