Cuando Benjamin Hightower pisó el escenario de America’s Got Talent, pocos imaginaron la profundidad emocional y el talento que estaba a punto de mostrar. El veterano de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, que sirvió siete años en servicio activo, audicionó para la temporada 20 con el atrevido éxito de Chappell Roan, “Pink Pony Club”, electrizando al público de inmediato. Al finalizar su actuación, la audiencia se puso de pie y los jueces quedaron visiblemente conmovidos.

La pasión de Hightower por la música comenzó en su infancia, tras un viaje inolvidable a Broadway para ver The Phantom of the Opera. A pesar de esa temprana inspiración, su vida tomó primero otro rumbo: el servicio militar. Después de años vistiendo el uniforme, tomó la difícil decisión de dedicarse por completo a la música, describiéndola como la elección más aterradora y desafiante que ha hecho.

No era la primera vez que Hightower aparecía en AGT. En 2017, participó como vocalista principal del grupo a cappella de la Fuerza Aérea, In the Stairwell, que llegó hasta las semifinales. Esta vez, sin embargo, estuvo solo en el escenario, y el momento fue mucho más personal. Antes de cantar, explicó que la historia de la canción —dejar Tennessee en busca de libertad y autenticidad— reflejaba su propio camino. Con su madre observando desde el público, entregó una actuación llena de emoción, diciendo después: “Estoy cantando para ella”.

Los jueces reaccionaron con entusiasmo. Sofia Vergara calificó la audición como “perfecta”, mientras que Mel B elogió su aspereza vocal y vibrato. Simon Cowell comentó que amaba la canción y su versión, destacando la sinceridad de su corazón. Con cuatro votos afirmativos unánimes, Hightower aseguró su lugar en la siguiente ronda.

By Elen

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